¿Qué delitos son más comunes en España?
En España, miles de procedimientos penales se abren cada año. Aunque solemos pensar en delitos graves como homicidios, asesinatos o terrorismo, la realidad de los juzgados es muy distinta: la mayor parte de los asuntos penales tienen que ver con conductas del día a día.
Conocer los delitos más habituales en España no solo ayuda a comprender mejor nuestro sistema penal, sino también a prevenir riesgos legales y saber cuándo buscar ayuda profesional.
En este artículo repasamos los más frecuentes, sus penas y qué hacer si te ves implicado en alguno de ellos.
1. Delitos contra la seguridad vial
Son, con diferencia, de los más habituales en España. El Código Penal regula varios supuestos en los artículos 379 a 385 ter:
- Conducir bajo los efectos del alcohol o drogas: superar la tasa legal de alcoholemia o circular con presencia de drogas en el organismo.
- Negarse a realizar la prueba de alcoholemia o drogas.
- Conducción temeraria o sin permiso.
Suelen tramitarse como juicios rápidos, con penas que incluyen multas, trabajos en beneficio de la comunidad, retirada del carné e incluso prisión en casos graves.
2. Hurtos y robos
El hurto (art. 234 CP) consiste en apropiarse de un bien ajeno sin violencia ni intimidación, mientras que el robo (arts. 237 y ss. CP) requiere fuerza en las cosas o violencia sobre las personas.
- Ejemplo de hurto: sustraer productos en un supermercado.
- Ejemplo de robo: forzar la cerradura de un coche para llevarse objetos de su interior.
Las penas varían según el valor de lo sustraído y las circunstancias, pudiendo llegar hasta los 5 años de prisión en casos de robo con violencia.
3. Estafas y delitos informáticos
La estafa tradicional (art. 248 CP) se ha transformado con las nuevas tecnologías:
- Estafas en compras online.
- Phishing bancario.
- Fraudes con Bizum inverso y otras plataformas digitales.
Las penas dependen de la cuantía defraudada y del perjuicio causado, oscilando entre multas y prisión. Cada vez es más frecuente que los juzgados reciban procedimientos por estafa informática, un delito en auge en España.
4. Lesiones y agresiones
Las lesiones (art. 147 CP y ss.) abarcan desde una pelea en la calle con un parte médico hasta agresiones más graves que requieren hospitalización.
En función de la gravedad, la pena puede ir desde una multa hasta varios años de prisión. En muchos casos, se tramitan como delito leve de lesiones si el daño es menor y no requiere tratamiento médico o quirúrgico.
5. Violencia de género y violencia doméstica
Los delitos relacionados con la violencia en el ámbito familiar son especialmente sensibles y tienen juzgados especializados: Juzgados de Violencia sobre la Mujer.
El Código Penal (arts. 153 y 173) sanciona:
- Agresiones y amenazas contra la pareja o expareja.
- Malos tratos en el ámbito familiar.
- Quebrantamiento de órdenes de alejamiento.
Se trata de procedimientos prioritarios, con medidas cautelares inmediatas de protección a la víctima.
6. Amenazas e injurias
Las amenazas (art. 169 y ss. CP) y las injurias (art. 208 CP) son también muy frecuentes, sobre todo en discusiones familiares, de pareja o vecinales.
Desde 2015 muchas de estas conductas pasaron a ser delitos leves, pero siguen acarreando sanciones importantes, como multas, antecedentes penales o trabajos en beneficio de la comunidad.
7. Delitos contra la salud pública
Aunque menos comunes en número, los procedimientos por tráfico de drogas (art. 368 CP) siguen ocupando un lugar relevante en la estadística judicial española. Dependiendo de la cantidad y la sustancia, las penas pueden ir desde 3 hasta 9 años de prisión o más en supuestos agravados.
Conclusión: la importancia de la prevención y la defensa penal
Como hemos visto, los delitos más habituales en España suelen estar ligados a situaciones cotidianas: conducir tras una cena, una discusión que se descontrola, una compra por internet o un descuido en un comercio.
Conocer las consecuencias legales es el primer paso para evitar problemas. Y, si ya existe una denuncia o investigación, lo más recomendable es contar con el apoyo de un abogado penalista especializado.
En Capella Abogados, en Las Palmas, defendemos los derechos de nuestros clientes en todo tipo de procedimientos penales, desde delitos leves hasta causas graves.
Te asesoramos desde el primer momento, con absoluta confidencialidad y compromiso.